EEUU trabaja activamente para lograr un cambio de régimen en Cuba este año: 'The Wall Street Journal'. Diario de Cuba.
EEUU trabaja activamente para lograr un cambio de régimen en Cuba este año: 'The Wall Street Journal'
Diario de Cuba
22 de enero de 2026
22 de enero de 2026

Cubanos movilizados a honras fúnebres de los 32 muertos en Venezuela. Diario de Cuba
La Administración Trump busca interlocutores dentro del régimen de la Isla, según fuentes citadas por el diario.
La Administración de Donald Trump estaría buscando contactos dentro del Gobierno cubano que faciliten un acuerdo para el fin del régimen comunista antes de que finalice el año, dijeron fuentes "familiarizadas con el asunto" citadas por el diario The Wall Street Journal.
De acuerdo con estas fuentes, Washington considera que la economía cubana se encuentra cerca del colapso y que el Gobierno de La Habana atraviesa uno de sus momentos de mayor fragilidad tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela. Aunque no existiría un plan concreto para poner fin al régimen que gobierna Cuba desde hace casi siete décadas, altos funcionarios estadounidenses ven en la captura del mandatario venezolano y en las concesiones obtenidas posteriormente de sus aliados un posible modelo y una advertencia para La Habana.
El propio Trump lanzó un mensaje público en ese sentido el pasado 11 de enero. "Les sugiero encarecidamente que hagan un trato antes de que sea demasiado tarde", escribió en redes sociales, al tiempo que advirtió que no habría "más petróleo ni dinero" para Cuba.
Según un funcionario estadounidense citado por The Wall Street Journal, en reuniones sostenidas con exiliados cubanos y grupos cívicos en Miami y Washington representantes de la Administración han intentado identificar a figuras dentro del aparato gubernamental cubano que "vean lo que se avecina" y estén dispuestas a negociar.
Funcionarios de la Administración Trump aseguraron que la operación que condujo a la captura de Maduro el 3 de enero fue posible gracias a la colaboración de un activo dentro de su círculo íntimo. Durante esa acción militar en Caracas murieron 32 soldados cubanos y agentes de inteligencia que formaban parte del equipo de seguridad del dictador venezolano.
Aunque Washington no ha amenazado públicamente con una intervención militar en Cuba, funcionarios del Gobierno estadounidense han señalado en privado que esa operación debería entenderse como una advertencia implícita para La Habana, indicó el diario estadounidense.
Evaluaciones de inteligencia de EEUU describen una situación económica "sombría" en la Isla, marcada por escasez crónica de productos básicos y medicamentos, así como apagones frecuentes. El reporte del Wall Street Journal subraya la dependencia histórica de Cuba del petróleo venezolano subsidiado, que ha sostenido su economía desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999. Altos funcionarios estadounidenses dijeron que la estrategia de Washington pasa por cortar ese suministro, lo que, según economistas, podría dejar a Cuba sin petróleo en cuestión de semanas y paralizar casi por completo la economía.
La Administración Trump también estaría intensificando la presión sobre las misiones médicas cubanas en el exterior, principal fuente de divisas del régimen, mediante restricciones de visado contra funcionarios cubanos y extranjeros acusados de facilitar ese programa.
Trump y su círculo más cercano, muchos con vínculos políticos en Florida, consideran que el derrocamiento del régimen cubano sería una prueba clave de su estrategia de seguridad nacional en el hemisferio. Según funcionarios, el presidente ve el acuerdo alcanzado con Venezuela como un éxito y cita la cooperación de la presidenta interina Delcy Rodríguez como ejemplo de la capacidad de Washington para imponer condiciones.
"Los gobernantes de Cuba son marxistas incompetentes que han destruido su país", afirmó un funcionario de la Casa Blanca, que reiteró el llamado a La Habana a "hacer un trato antes de que sea demasiado tarde".
En un comunicado, el Departamento de Estado sostuvo que es de interés para la seguridad nacional de EEUU que Cuba tenga un gobierno democrático y que no aloje servicios militares ni de inteligencia de países adversarios.
Sin embargo, algunos funcionarios señalaron que Trump rechaza las estrategias clásicas de cambio de régimen y prefiere combinar presión creciente con la posibilidad de negociar una salida, como ocurrió en Venezuela. Aun así, reconocen que el fin del régimen cubano podría generar inestabilidad y una crisis humanitaria, un escenario que la Administración trató de evitar en el caso venezolano.
The Wall Street Journal recuerda que el régimen cubano ha resistido durante décadas la presión de Washington. Además, apunta que replicar el modelo venezolano en Cuba sería más difícil debido a la ausencia de una oposición organizada, protestas frecuentes o elecciones competitivas.
"El régimen cubano es un hueso mucho más duro de roer", opinó Ricardo Zúñiga, exfuncionario de la Administración Obama involucrado en el acercamiento bilateral entre 2014 y 2017.
Trump considera que poner fin a la era de los Castro consolidaría su legado político, según un funcionario que trabajó en el tema durante su primer mandato. Ese objetivo ha sido compartido durante años por el secretario de Estado Marco Rubio.
En Miami, la caída de Maduro ha alimentado expectativas de que Cuba sea el próximo objetivo. Mientras tanto, el régimen cubano ha rechazado cualquier posibilidad de negociación bajo presión. "No hay rendición ni capitulación posible", declaró Miguel Díaz-Canel en un acto oficial reciente.
Paralelamente, en la Isla persisten los apagones y la escasez, y por las noches se escuchan cacerolazos, una forma anónima de protesta, según relatan residentes de la capital.





















