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Un dato preciso cuando amanecía en Irán convenció a Trump para desplegar la misión terrestre que rescató al piloto derribado por el régimen. Por Román Lejtman. Infobae.

Un dato preciso cuando amanecía en Irán convenció a Trump para desplegar la misión terrestre que rescató al piloto derribado por el régimen
Por Román Lejtman
Infobae 
5 de abril de 2026

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos


Un informe de la CIA que llegó a la Casa Blanca fue determinante para que el presidente republicano ordenara una “misión de vida o muerte” a las fuerzas especiales norteamericanas, que se enfrentaron sin bajas con la Guardia Revolucionaria iraní

Medianoche del viernes en DC, amanecer del sábado en Irán. Sin rastros firmes del piloto derribado, con la Guardia Revolucionaria tras sus talones, Donald Trump estaba en la Casa Blanca. Su principal objetivo militar era rescatar al aviador del caza 15-E derribado por el régimen chiíta. Tenía sobre la mesa un puñado de opciones, pero nada definitivo. Las horas pasaban, y la suerte del piloto era un albur que no controlaba el Salón Oval.

La CIA tenía dos datos verosímiles: el aviador estaba herido y se escondía en la montaña. Esa información secreta llegó a la Casa Blanca y fue evaluada por Trump y su staff, entre ellos Marco Rubio, secretario de Estado.

El piloto había caído al sudoeste de la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, una zona montañosa que está bajo el control operativo de la Guardia Revolucionaria de Irán.

Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad es una provincia interior de Irán, y no es limítrofe con ningún país de Medio Oriente. Eso significa que Estados Unidos desplegó su misión de rescate enfrentando los radares iraníes y la información satelital aportada por China y Rusia.

Junto a la información aportada al Presidente de Estados Unidos, la CIA filtró en Irán que el piloto ya había sido rescatado y que sería extraído por vía terrestre.

El Pentágono necesitaba algunas horas para preparar su misión detrás de las líneas enemigas.

La misión “de vida o muerte”, como calificó a Infobae un asesor de Trump, consistía en llegar a las montañas de Irán, tomar contacto con el piloto, encontrar un punto de rescate y abandonar la zona rumbo al Golfo Pérsico.

El aviador de Estados Unidos estaba rodeado por las montañas, mientras se acercaba una brigada de la Guardia Revolucionaria iraní.

No había lugar para correr.

A esa hora de la mañana del sábado 4, el Pentágono ya había enviado dos MC-130, que habitualmente se usan para ejecutar operaciones encubiertas o rescatar tropas en situaciones militares complejas.

En territorio iraní, las tropas especiales que llegaron en los dos MC-130 se enfrentaron con la Guardia Revolucionaria. Fueron apoyadas por un intenso fuego aéreo que trataba de ser repelido por los misiles de Irán.

Durante el combate, los dos aviones MC-130 fueron destruidos.

Trump y los miembros más importantes de su gobierno se encontraban en la Sala de Situación, un escenario histórico de la Casa Blanca. Allí, Barack Obama se enteró que Osama bin Laden había sido eliminado por las fuerzas especiales de Estados Unidos.

En la medianoche del sábado-hora de Washington-, amanecer del domingo en Irán, la operación había concluido. El piloto -cuyo nombre aún se mantiene en reserva- regresó herido a una base del Golfo Pérsico.

Con la información verosímil de la CIA, el presidente hizo una apuesta militar que cumplió su objetivo político. Hubiera sido un caos mediático que Irán exhibiera a un piloto de Estados Unidos capturado en plena guerra.

Así describió Trump el combate en las montañas de Irán:

“Hemos rescatado al tripulante/oficial del F-15, gravemente herido y verdaderamente valiente, de las profundidades de las montañas de Irán. El ejército iraní estaba buscando intensamente, con un gran número de efectivos, y se acercaba... El segundo ataque se produjo después del primero, en el que rescatamos al piloto a plena luz del día, algo también inusual, tras pasar siete horas sobre Irán”, posteó el líder republicano en su cuenta de Truth Social en la mañana del domingo.

La crisis del piloto derribado en Irán concluyó de manera ideal para Estados Unidos: no sufrió bajas e Irán no pudo aprovechar un incidente de combate que hubiera complicado la estrategia militar y diplomática de la Casa Blanca.

Pero ahora Trump debe resolver la situación en el estrecho de Ormuz
, que está bajo control de la Guardia Revolucionaria iraní.

Ormuz se transformó en el escenario clave de la guerra.


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