¿Centenario o bacanal del castrismo? Por Periodista en Cuba*. Cubanet.
¿Centenario o bacanal del castrismo?
Por Periodista en Cuba*
Cubanet
13 de agosto de 2026
Cubanet
13 de agosto de 2026

El régimen cubano destina combustible, alimentos y cuantiosos recursos a las celebraciones por el centenario de Fidel Castro.
LA HABANA, Cuba ― Los que imaginaron un descanso de los apagones para estos días, cuando el castrismo celebra la calamidad de un nacimiento que no merece celebraciones, una vez más se dan en las narices con la triste realidad de más oscuridad y casi nula conexión a internet, y no es porque la falta de luz y la desinformación estén entre lo “mejor” del legado de Fidel Castro —y sea por eso que la “continuidad” le haya querido rendir tributo agudizando nuestro sufrimiento cotidiano—, sino que eligió gastarse el petróleo que debió destinar a las termoeléctricas y al transporte público, al bombeo de agua potable y a la producción de alimentos para la población en iluminar los hoteles y casas de protocolo, los salones del Palacio de Convenciones y los sitios turísticos a donde llevaron de paseo a los comunistas extranjeros y terroristas disfrazados de “progres”, que por estos días asisten a los congresos y ferias dedicados al centenario de Fidel Castro.
Hay combustible suficiente para celebrar en privado un centenario, y para garantizar los 1.500 litros diarios de gasolina que —según diversas fuentes consultadas dentro del propio aparato castrense— consume la caravana de 52 vehículos militares, cargados con los llamados “Boinas Negras”, que recorren las calles de La Habana todas las tardes hasta el amanecer del día siguiente, desde junio, con el fin de amedrentar a la ciudadanía y sofocar a golpes las protestas pacíficas.
Aun así, y de lo que emplean además en patrulleros de la PNR y en los cientos de motocicletas que usan los esbirros de la policía política, han podido destinar otros miles de litros diarios para los autos de protocolo y taxis que trasladan a los visitantes foráneos, para los buses que los llevan en las mañanas a nadar y solearse en las playas del Este y Varadero, y los regresan en las tardes a los banquetes en El Laguito o el Hotel Nacional, donde una fuente de este último sitio nos confirma que tan solo en la cena de recepción del Coloquio Internacional “Fidel: Legado y futuro”, a la que asistieron apenas 60 de los aproximadamente 900 invitados extranjeros, el régimen habría gastado unos 130.000 dólares en bebidas, carnes y quesos servidos en la ocasión.
Además de en el Hotel Nacional —donde la mayoría de los asistentes tanto al coloquio del 10 de agosto como a las celebraciones que se han sucedido (hasta hoy día 13), incluyendo la Feria del Libro, recibe alojamiento y alimentación— ha habido banquetes similares en la Hacienda El Patrón (el día 12, en la mañana), en el hotel Packard (el mismo día, en la noche) y en el propio Palacio de Convenciones, donde, en menos de una semana, de acuerdo con la información ofrecida a CubaNet por dos trabajadores de la administración del lugar, se tiene previsto elaborar cerca de 20.000 raciones de comida, ya sea para servirse in situ o para enviarlas —mediante servicio de transportación especializada de la empresa Palco S.A.— a otras sedes que acogen los eventos por el centenario de Fidel Castro.
De acuerdo con dos fuentes anónimas, consultadas al interior de Palco S.A., encargada de gestionar la logística de la instalación, mantener funcionando el Palacio de Convenciones y sus dependencias durante los días previos a los eventos del centenario y en el desarrollo de estos —lo que abarcaría más de 30 días de labor ininterrumpida— ha representado un gasto de más de 20.000 litros de fuel para los grupos electrógenos y otros 20.000 litros de gasolina solo por concepto de transportación. Así, en lo que respecta al coloquio, para la empresa se ha traducido en el desembolso de poco más de medio millón de dólares y unos 20 millones de pesos cubanos que, según la propia fuente, se contemplan como pérdidas.
Según las fuentes de Palco S.A. consultadas por CubaNet, la empresa esperaba inicialmente obtener ingresos mediante la venta de paquetes turísticos diseñados para participar en el coloquio. Sin embargo, muy pocos asistentes los compraron y la operación terminó generando pérdidas. Ante el riesgo de una baja asistencia y de que el evento quedara prácticamente vacío, explicaron las fuentes, se optó por asumir buena parte de los gastos de los invitados.
Los que pensaban que a los comunistas cubanos ya no les quedaba combustible para derrochar, después de pasados varios meses desde la visita del último tanquero ruso —y que no se atreverían a ser tan descarados como para irse de parranda cuando hay millones de cubanos desesperados por el hambre, la sed y la vida de perros que llevan entre el calor intenso y la oscuridad, la violencia y los basurales, las enfermedades y la falta de medicamentos— ahora ya saben que sí, que aún les queda en las “reservas”.
Y no es solo petróleo lo que nos esconden y niegan sino, además, “jama” y gasolina de la buena, de la que probablemente importan desde EE.UU. los “privados” y que, por tanto, parece sobrarles para mucho más que sacar a pasear y alimentar a los falderos de la “izquierda mundial”, ansiosos por que La Habana vuelva a ser lo que hace 10 o 15 años atrás: ese barato e hipócrita rincón de escapadas en donde jinetear y ser jineteados, donde corromper y ser corrompidos.
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*Periodista en Cuba
La Habana, 1973. Colaborador de Cubanet desde 2015 donde escribe análisis político y económico e investigaciones. Cubanet protege la identidad de quienes lo soliciten a partir de los riesgos que enfrentan. Su identidad real ha sido verificada por el equipo editorial de Cubanet.
Especialización: Análisis político, periodismo de investigación.





















